Tres+seis+cinco no es lo mismo qe un seis entre un tres y un cinco.
A ver si nos entendemos, el + tiene qe ver con una operación matemática, qe nos da un resultado y termina siendo un poco más de los mismo, un par de numeros vacíos. Y yo no estoy refiriéndome a algo así.
Estoy hablando de la unión de esos numeros qe terminan significando algo importante en la vida de uno.
Un seis entre un tres y un cinco, llega a encerrar incógnitas, instantes, satisfacciones, gotas de agua salada, carcajadas...ese grupito de numeros nos muestra el paso del senior tiempo, haciendonos felices o nos causa una fuerte presión en el pecho que duele, mucho duele.
Si retrocedo en mi historia, esos numeros marcaron algo importante. Era feliz, lo que no quiere decir que ahora no lo sea, pero era muchisimo más feliz, tenía amigos, muchos, distintos a los de ahora, que también son bastantes, pero de mejor calidad, porque no son de fantasía, no se vencen, son eternos y están siempre. También contaba con algo adentro, que estaba por debajo de las profundidades, y que en una milésima de segundos salió a flote, y se hizo incontrolable.
Fue ahí qe comprobé la certeza del dicho que todo se valora cuando se pierde, todavía no lo había perdido, pero me estaban anunciando que pronto algo de eso ocurriría.
A partir de ese momento, todo cambió, desde mi manera de pensar, de escuchar, de mirar, un mundo nuevo empecé a construir dejando qe esa mirada de artesano me guíe y me ensenie a caminar, no me sujetaba a sus zapatillas, me hacía volar con sus alas sin perder la libertad.
Después de todo lo que viví a su lado, después del chau, después de creer que iba a volver, después de 365 días me doy cuenta que no lo dejo de pensar, de extraniar y de necesitar. Fue algo hermoso que me dio la vida, que espero volver a recuperar por unos minutos, face to face, you know, porque ahora soy yo la que todavía tiene la esperanza de que nos encontremos y me digas clin, responderte como em salga y que nos abracemos... como aquella vez.
con el alma.
