miércoles, 30 de enero de 2008

Y ése suenio hoy me da paz, tranqilidad y hasta felicidad,
mas el deseo de despertar y qe estés ahí, una vez más,
tan sólo una vez más, un minuto más,
con tu voz, con tu presencia,
es inevitable.

Con una sonrisa pude lanzarlo, sin muchas razones,
logré hacerlo palabras, con el corazón,
pude escuchar, y con alegría,
puedo recordar.

Gracias por el momento irreal,
sin tocarte, te sentí de verdad.